19 de octubre de 2026
En una casa de Alzira diseñamos cuatro baños, del aseo de invitados al baño principal. El riesgo con tantos baños es que salgan cuatro catálogos distintos o cuatro copias del mismo. Buscamos lo contrario: una idea común y un carácter propio para cada uno.
Una idea para toda la casa
Partimos de tres cosas que se repiten en todos: arcos, madera y cerámica con color. Los arcos enmarcan las puertas de paso, las entradas de las duchas y el hueco sobre el lavabo del aseo. La madera está en los muebles de lavabo, diseñados a medida. Las encimeras son de microcemento, del mismo tono que las paredes, para que el lavabo sea lo que se mire. Y la cerámica pone el color.

Cada baño, su color
En el aseo, una balda gruesa de madera hace de encimera, con un lavabo de porcelana azul marino y un zócalo de azulejo rosado bajo un espejo antiguo dorado. En el baño de invitados, un lavabo verde esmaltado y un zócalo festoneado. En el de las habitaciones, un lavabo granate, zócalo a rayas, grifería en latón y un suelo de octógonos de barro esmaltado en blanco con un taco de barro en el centro. Y en el principal, más luminoso, un lavabo blanco, frontales de madera recuperada y tiradores artesanales de porcelana.


Los detalles que no salen en la foto general
Las jaboneras de las duchas se construyen en la propia pared y se revisten con el mismo azulejo que la ducha, sin piezas añadidas. En una de ellas, una tira de luz convierte la hornacina en un punto de luz por la noche. La grifería va vista, empotrada en la pared, para que la encimera quede libre.

Hasta la escalera
La misma línea sube por la escalera: las tabicas se revisten de piezas de barro a rayas, en vino tinto y en tono tierra, y lo que era un paso sin más se convierte en parte de la casa.

Si estás pensando en reformar los baños de tu casa y quieres que tengan carácter, cuéntanos tu proyecto: empezamos siempre por escuchar cómo vivís.

